Kevin Systrom, fundador de Instagram:

“Estamos listos para el próximo capítulo”

Con 25 años y solo 13 personas en su equipo, Systrom creó en 2010 Instagram. Y aunque dos años después la propiedad de esta red social pasó a Facebook, él se mantuvo a cargo de su dirección con importantes éxitos. Sin embargo, a fines de 2018 anunció que emprenderá nuevos rumbos.

Si bien el mundo está expectante de lo que traerá el “próximo capítulo” en el que Kevin Systrom ha comprometido explorar toda su curiosidad y creatividad, quedan ciertas dudas acerca de las verdaderas razones de su salida de Instagram.

Claramente no fue la falta de resultados lo que lo hizo tomar esta decisión. Si bien Instagram ha sido la adquisición más cara realizada por Facebook en mil millones de dólares, al día de hoy es la más rentable. Su valor se ha multiplicado por cien, los usuarios han pasado de 30 a mil millones, cuenta con más de mil empleados en oficinas por todo el mundo y se ha convertido en la red social que más crece en la actualidad, conectando al mundo a través de las más diversas fotos y selfies.

De hecho, goza de más prestigio que su empresa matriz y es justamente ese estatus el que puede haber producido ciertas desavenencias con Facebook que finalmente llevaron a Systrom a alejarse.

«Crear algo nuevo requiere que demos un paso atrás, comprendamos lo que nos inspira y lo unamos con lo que el mundo necesita», fueron sus declaraciones al anunciar su partida junto a Mike Krieger, su socio y co fundador de Instagram.

Sin embargo, luego de estas palabras no tardaron en surgir las conjeturas sobre su salida, que hablan de una tensión proveniente de la pérdida de libertad para el desarrollo de esta red social. En diversas columnas de opinión se habla de que frente a la disminución de popularidad de Facebook sus directivos ejercieron presión en todas sus plataformas, pidiendo nuevas herramientas que fueran rentables. Sin embargo, al parecer muchas de ellas iban en contra del enfoque simplista y original que tanto había defendido Systrom en su crecimiento.

Además, después de que Facebook estuvo sometido a una intensa presión por la falta de protección de los datos de sus usuarios y por su uso indebido para distribuir noticias falsas, Zuckerberg decidió ejercer más control sobre los directivos de Instagram, lo que definitivamente fue en contra del modelo comercial al que Systrom se había acostumbrado a manejar con total independencia. De hecho, él mismo, hace un tiempo había elogiado la «enorme libertad» que tenían y que al parecer llegó a su fin.

Razones del éxito

Con la teoría de que los productos se propagan cuando son útiles y son utilizables, Kevin Systrom, ingeniero estadounidense, programador y amante de la fotografía se inspiró en el estilo Polaroid para crear Instagram.

Justo en ese momento la idea de compartir imágenes tomó fuerza con el surgimiento de los primeros teléfonos con cámaras de alta calidad y la posibilidad de conectarse a Internet desde cualquier lugar. Todos una conjugación de factores que Systrom los atribuye a la buena fortuna, pero a algo más. “Mucho es suerte. Pero creas tu propia suerte trabajando muy duro y probando muchas cosas”.

Y así lo hizo desde niño, etapa en la que atraído por la programación aprendió a crear nuevos niveles para su videojuego favorito. Años después al tener que decidir sus estudios superiores, su tendencia a la innovación lo hizo optar por la Universidad de Stanford como un paso necesario para llegar a trabajar en Silicon Valley. Ahí Systrom pasó el tiempo programando páginas web y entre ellas creó un sitio que permitía compartir fotos de las fiestas a las que asistía junto a sus amigos.

Su vida laboral también siempre estuvo unida a la tecnología. Se inició en Google, más tarde trabajó en Nextstop, una pequeña empresa centrada en la recomendación de lugares y debido a los contactos hechos en ambas compañías conoció a los inversionistas que le ayudarían a dar vida a su gran proyecto.

En sus tiempos libres la idea de una red social basada en fotografías comenzó a tomar forma y en primera instancia fue una aplicación llamada Burbm que permitía compartir imágenes de acuerdo a la ubicación en la que se encontraba el usuario.

El emprendimiento comenzó a tomar fuerza y fue ahí cuando se unió a su compañero de universidad, Mike Krieger para potenciarla. Juntos se dieron cuenta de que necesitaban algo mucho más simple, con una interfaz muy sencilla y así dieron con la hoy ya famosa aplicación. En un principio esta era exclusiva para iPhone, permitía tomar fotos y superponerles filtros. Para Kevin esto era como telegramas instantáneos, con lo cual surgió el nombre Instagram.

En las primeras 24 horas de funcionamiento alrededor de 25 mil personas se registraron y a los nueve meses ya contaban con una red de siete millones de usuarios, dentro de los cuales se encontraban celebridades de gran popularidad, que se declararon fanáticos de la aplicación.

Lectura de foto: El patrimonio neto de Kevin Systrom hoy asciende a $ 1.4 mil millones de dólares.

Llamado

“Nos sigue emocionado el futuro de Instagram y Facebook en los próximos años, mientras pasamos de ser los líderes a ser dos usuarios dentro de mil millones», Kevin Systrom, cofundador de Instagram al anunciar su salida junto a Mike Krieger.

El “otro capítulo” de Zuckerberg

Poco tiempo después del anuncio de Systrom, durante los primeros días de 2019, Zuckerberg también sorprendió con planes para un “nuevo capítulo”.

Se trata de la unificación de Facebook, Instagram y Whatsapp, un cambio radical que podría llevarse a cabo en 2020 y que permitiría, por ejemplo que un usuario de Facebook enviara desde esta plataforma un mensaje a la cuenta de WhatsApp de otra persona que no cuente con un perfil en la red social.

«Buscamos construir las mejores experiencias de mensajería que podamos y la gente quiere que la mensajería sea rápida, simple, confiable y privada», dijo la compañía a través de un comunicado. Con un sistema de comunicación integrado podría generarse una red única de millones de usuarios conectados.