Hace algo más de un mes me enviaron este meme, que me pareció más que cierto:

Unos días atrás en una columna del mercurio “La deuda tecnológica Histórica”, el columnista habla de la inversión que debió hacerse en su momento en tecnología, pero que nunca se hizo. A diferencia de la infraestructura física, donde fábricas y bodegas se construyeron, los sistemas y aplicaciones fueron “parchados” con mejoras y desarrollos para extender su uso, integrado distintas aplicaciones y creyendo que esa “magia” los salvaba. Pero todos sabemos que la magia no existe, y hoy tratan de mantenerlos con departamentos enteros de personal heroico parchando sistemas para sobrevivir este virus. Finalmente hace un llamado a botar todos los sistemas que tengan más de 10 años, están expirados, no los defiendan más.

En un informe reciente de analistas de inversiones, reportan que Microsoft aumentó un 15% sus ingresos este trimestre con COVID-19 y las ventas de Azure subieron un 59%, reportando USD 10.8 billones en utilidades. Afirman que “es temeroso, especialmente para competidores ya que esto solo esta comenzando”. Esto debido a que su CEO apostó hace años ya por la transformación digital y llevo todo a la nube, “Microsoft está ganado la carrera en la nube y solo hay otros dos jugadores, Amazon y Google que pueden competirle y al parecer esto no cambiará pronto”. Por último, menciona que Microsoft se convirtió en la empresa más valorada, con una valorización de mercado de USD 1.36 trillones y al parecer está construida para esta crisis del covid-19.

Al parecer todos los caminos se dirigen a Roma, y como siempre se dice, estas épocas de crisis son también de oportunidades y para los optimistas, por lo cual los invito a aprovechar esta ocasión y abordar la transformación digital, la deuda histórica y rearmar sus aplicaciones de negocios en forma robusta para el trabajo en redes, con equipos en trabajo remotos basados en autonomía, comunicación abierta y transparente en la nube.