Hasta hace unos pocos años quien emprendía, arriesgaba a ser anulado por las

grandes marcas. Hoy el pequeño comerciante tiene las herramientas para

empoderarse y en su lucha frente “Goliat” sí puede dar la pelea.

El 23,8% de la población adulta declara estar en la fase inicial de alguna actividad emprendedora, según datos del informe Global Entrepreneurship Monitor, realizado en 2018 por la Universidad del Desarrollo. Una cifra que da cuenta de lo favorable que se han hecho las condiciones para un potencial emprendedor.

Según lo que propone Clayton Christensen de la Universidad de Harvard, esto se explica en parte porque las empresas establecidas, en el afán de mantener sus ventajas competitivas con sus clientes más rentables, ignoran los segmentos menos atractivos, lo que abre oportunidades a compañías nuevas, que por medio de una propuesta de innovación disruptiva, logran servir dichos segmentos mediante soluciones más económicas, convenientes o funcionales.

Unido a esto, por supuesto que es la tecnología la que ha hecho lo suyo, haciendo que los negocios de ahora puedan ser más económicos y no necesiten del espacio físico que se requería antes, como una oficina, como mínimo. Por lo mismo, la inversión es mucho menor, son más fáciles de controlar, porque están automatizados y no se limitan a un horario de trabajo fijo.

Hasta antes de la revolución digital, el centro del poder residía en la empresa, que gozaba de economías de escala, dominancia sobre la información y acceso privilegiado a los mercados, lo que le permitía efectivamente construir barreras de entrada impermeables, bastante permanentes y que efectivamente impedían el acceso de actores más pequeños. Hoy eso cambió, quienes juegan el rol de “David” comienzan a empoderarse frente a “Goliat” y en un escenario que ha democratizado las oportunidades de negocio crecen con rapidez.

En Chile ya se cuentan 1 millón 800 mil emprendedores, cerca de 10% de la población, que se erigen como un motor importante en el desarrollo y modernización del país, pues además de impulsar el crecimiento y la creación de empleos desempeñan un papel cada vez más importante al abordar urgentes desafíos del desarrollo, especialmente aquellos relacionados con la sostenibilidad y la prestación de servicios.

Al respecto, un estudio de la OCDE señala: “que la creación de nuevas empresas innovadoras sea un factor importante en el dinamismo innovador de un país es algo consensuado. Ellas rejuvenecen el tejido empresarial, incrementan la competencia para la innovación, introducen nuevos productos, servicios y modelos de negocio, crean nuevos mercados y ofrecen soluciones novedosas a problemas emergentes”.

Condiciones pro democratización

  1. La tecnología y el acceso a la información

La tecnología de información y comunicación (TIC), el acceso a internet, el computador, un smartphone, todos elementos que están en la palma de la mano, pusieron a disposición de todos el acceso a la información, punto clave para hacer crecer un negocio. Actualmente cualquier persona que decida emprender tiene en ese mismo instante desde su celular acceso a datos del mercado, a información de potenciales clientes y la disponibilidad de una red de contactos, incluso fuera de las fronteras que, sin duda, le permiten entrar a la cancha de los negocios en buenas condiciones. Un emprendedor hoy puede conocer técnicas para captar clientes, lograr inversiones para el emprendimiento, realizar un benchmark con empresas de otros países o pedir ayuda a millones de personas en una plataforma de crowdsourcing sin moverse de su escritorio. Al mismo tiempo, las TIC se transforman en el perfecto canal de publicidad y de venta, llegando a los clientes sin hacer grandes inversiones en material físico e impreso con una mayor efectividad. También permiten el acceso a las mismas formas de pagos de los grandes, a ERP o CRM gratis, a efectivos métodos de gestión de tareas en cloud computing y a líneas de teléfono fijo vía skype, entre muchas otras. Además, es posible recoger bases de datos e interactuar con los clientes a través de herramientas de comunidad como los foros, chat y encuestas y llevar a un éxito de ventas.

Con todos estos elementos, las TIC ponen en manos de los pequeños una oportunidad de escalabilidad nunca antes vista. Ahora, es importante considerar que estas no garantizan el éxito por solo existir. Si bien ayudan muchísimo y entregan oportunidades antes impensables, no deben utilizarse solo pensando que solo con ella se alcanzará la meta deseada, ya que para crecer es igualmente importante estar preocupado de estructurar un buen modelo de negocios y trabajar constantemente.

  1. El valor de la experiencia cliente

En este contexto, la tecnología también hace que en la cancha de los negocios cobre especial fuerza e importancia el desarrollo del servicio y el valor de la experiencia cliente se pone entre las prioridades. “Como hoy el cliente tiene muchas opciones donde cotizar, comparar y comprar, mientras más fácil le hagas la compra a un cliente, con sistemas de información y ventas claro y directo, más vendes”, explica Nicolás Rossi ingeniero civil y emprendedor. Este es un punto en el que los pequeños son fuertes, pues la atención personalizada, directa y “a medida”, se hace abarcable. Y la clave, sobre todo teniendo pocos recursos para inversión de marketing es hacerle la vida más fácil al cliente, decirle lo que quiere escuchar y poner sus necesidades como prioridad.

“Hoy el poder que tiene un emprendedor gracias a la conexión que le da su celular, lo tiene de igual manera el cliente. Por eso satisfacerlo, hacerle la vida fácil, estar muy cerca de él , conocer sus gustos y sensibilidades es una gran herramienta”, concluye el emprendedor.

  1. La interconexión

Otra condición que ayuda a la democratización de los negocios y que deriva también de la tecnología es cómo esta favorece la colaboración en línea con otros emprendedores. El intercambio de ideas y la posibilidad de unir fuerzas se transforma en una buena oportunidad para sostenerse en el mercado. Compartir espacios para trabajar, equipos que conllevan inversión, ideas para crecer son condiciones que hoy se dan muy fácilmente y aprovecharlas para emprender y crecer es clave. Esa intercomunicación permite aprender de los errores, conocer las debilidades del producto y perfeccionarlo.

Un antes, un después

Los avances de la tecnología y su incorporación en los procesos comerciales es lo que ha hecho que David pueda enfrentarse a Goliat. Aquí los elementos de ayer y de hoy que permiten la incorporación de muchos al mundo de los negocios.

Infografía Fuente: Publicación digital, Emprende Pymes