En los próximos 20 años la forma en cómo hacemos nuestro trabajo va a cambiar más que en los últimos 2000 años. Una nueva era, ya hemos tenido cuatro, la de recolección que duró varios millones de años, luego la de la agricultura, varios miles de años, la industrial, un par de cientos de años y la de la información, unas pocas décadas. Bienvenidos a la era de la humanidad aumentada por la inteligencia artificial (AI), en que nuestras capacidades van a ser aumentadas por computadores que nos ayudarán a pensar, robótica que nos ayudará a hacer y sistemas nerviosos digitales que nos conectarán mucho más allá de nuestros propios sentidos. Ya estamos cognitivamente aumentados por el conocimiento de la red a través de Google y nuestro celular, pudiendo responder cosas impensadas, pero ese es un simple y burdo inicio. En los últimos 3 millones de años todas las herramientas han sido pasivas, requieren de nuestra instrucción y solo hacen lo que les ordenamos, desde la lanza hasta las más avanzadas herramientas CAD de diseño en computador. Pero hoy ya se está trabajando con herramientas generativas, que piensan y diseñan solas en base a objetivos y restricciones, por ejemplo, el diseño de un dron o nuevos aviones para Airbus, explorando millones de posibilidades impensadas para el ser humano. No obstante, aún no son intuitivas y cada vez parten de cero, aunque se está avanzando en ello también, desde que Big Blue le ganó a Kasparov y hace una semana DeepMind Alphago le ganó al ser humano en el juego más complejo, en Go hay más posibles movidas que la cantidad de átomos en el universo. Para ganar tuvo que desarrollar intuición y ya no solo lógica. Seguro nos podrán ayudar con el cambio climático, por ejemplo. Se comenzará a mezclar el mundo físico con el virtual, humanos, robots y AI trabajando juntos. Y si a los objetos les incorporamos un sistema nervioso que nos de información de vuelta, se retroalimenten y se modifiquen, solo habría cosas que la gente querría utilizar. Quizás vamos a ser aumentados cognitivamente, físicamente y perceptivamente, pero seguro para tener un mundo mejor, como ha sido la evolución por millones de años. Buenas noticias, hay planeta y evolución para rato, solo que muchas veces no somos capaces de percibirlo y menos transmitirlo.

Ricardo Steeger – Gerente General – Mekano